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Aplicaciones en laboratorios farmacéuticos

La Importancia del Control de la Electricidad Estática

barra ionizante para eliminación de estaticaEn numerosas aplicaciones industriales existe fricción entre los materiales. Cuando estos materiales son de naturaleza aislante (los plásticos en general lo son) se produce una separación de las cargas positivas y negativas, quedando cargados eléctricamente y produciendo gran cantidad de problemas en la manipulación de los mismos.

Como ejemplos típicos podríamos citar las operaciones de fabricación de bolsas, laminación, revestimiento, laminado, ranurado y rebobinado. En las operaciones de envasado como: etiquetado de botellas, línea de transporte de botellas, rellenado de polvo, etiquetas RFID, formado, llenado y cerrado de envases en vertical. En la industria textil, sobre todo en operaciones de cardado, urdido y rame y maquinaria de plegado de ropa de lavandería. Y otras como laminación de tablero, balanzas de peso electrónicas sensibles, platos alimentadores vibrantes, etc.

En estos casos es posible eliminar la electricidad estática mediante la generación de iones, que neutralizarán las cargas de los materiales. Se emplean para ello barras ionizantes, sopladores ionizantes, toberas y pistolas ionizantes, cortinas de aire ionizantes… para cada problema existe una solución específica.

Además, es posible medir en todo momento cual es el nivel de electricidad estática y ajustar la producción de iones a las necesidades de cada instante. Existen muchos factores que pueden producir una variación en las cargas, como la humedad del aire, el clima, la velocidad del proceso, el material… incluso la hora del día.

Por qué hablamos de climatización industrial

La climatización se emplea de forma extendida para aumentar el confort de las personas ya sea en su hogar, oficinas, lugares de ocio

Pero su uso industrial no es menos importante. El control de ciertos parámetros en los ambientes industriales en ocasiones es esencial para el buen funcionamiento de los procesos productivos y para asegurar la calidad de los productos obtenidos. Por ejemplo, la temperatura en las salas donde se trabaja con productos alimenticios, o la humedad cuando se trabaja con materias textiles o en la industria gráfica. También la calidad del aire es un factor a tener en cuenta, sobre todo en industria farmacéutica o electrónica existiendo diversos niveles de exigencia regulados por normas internacionales.

unidad enfriadora para climatización

En Suministros Airpres le ayudamos a conseguir el nivel óptimo en todos estos parámetros, sin dejar de lado la eficiencia energética, y haciendo que la inversión necesaria sea realmente ajustada a las necesidades reales.

¿Qué hace que Transair sea el sistema de redes multifluidos elegido por Suministros Airpres?

Son muchas las razones por las que Suministros Airpres suministra componentes y realiza instalaciones empleando el programa Transair, prácticamente desde su aparición en 1996. La razón principal por la que apostamos por la innovación que suponía el sistema creado por Legris fue la calidad y fiabilidad de sus productos. Para nosotros como instaladores era y es fundamental que nuestro trabajo proporcione al cliente una tranquilidad y seguridad de que:

– la instalación va a permitir el paso del fluido sin obstáculos, produciendo mínimo de pérdidas

– su instalación va a crecer y a adaptarse a sus necesidades, pudiendo modificarse reutilizando todos los componentes.

– y no va a tener problemas a causa del deterioro o la corrosión de los materiales que la constituyen.

Veamos cómo.

CALIDAD Y FIABILIDAD

Legris S.A. cuenta con la certificación ISO 9001 y tiene un sistema de gestión de la calidad para garantizar el nivel de calidad y servicio que sus clientes esperan.

Las certificaciones de TÜV, QUALICOAT y ASME B31.1 / B31.3 son ejemplos de cómo Legris garantiza la seguridad y la calidad de sus productos.

Transair también cumple los requisitos de la Directiva europea 97/23/CE (equipos a presión).

 ÓPTIMA EFICIENCIA ENERGÉTICA

Gracias a su innovadora tecnología, Transair proporciona un mejor rendimiento en términos de caudal y reducción de las caídas de presión, gracias a:

– el diseño de «paso total» de los componentes Transair,

– el bajo coeficiente de fricción de los tubos de aluminio y del acero inoxidable

– y las características de estanqueidad del sistema, ya que su sistema de conexión impide las fugas.

VERSATILIDAD

Los componentes pueden extraerse y cambiarse y permiten la realización de modificaciones al diseño de forma inmediata y sencilla.

Todos los componentes incorporan una conexión de montaje rápido que permite que los sistemas Transair se monten mucho más rápido que los de cobre o acero.

Todas las modificaciones o ampliaciones añadidas a un sistema Transair pueden realizarse de forma extremadamente rápida y satisfarán sus necesidades de producción.

Todos los componentes son totalmente reutilizables.

LARGA DURACIÓN

Los sistemas de tubos de acero inoxidable y aluminio Transair garantizan una total ausencia de corrosión (autoprotección mediante la formación de óxido de aluminio). La superficie interna del tubo distribuye de forma continua aire comprimido, gas inerte, vacío y agua de refrigeración limpios.

Transair también protege los equipos industriales frente al deterioro por agua de condensación gracias a sus bridas de derivación de montaje rápido con cuello de cisne integrado.

Transair previene los problemas provocados por el óxido, que afecta a los sistemas de acero negro y acero galvanizado.

Gracias a los fluidos limpios de forma continuada, los tubos de aluminio y acero inoxidable Transair garantizan una mayor longevidad de los equipos y evitan los cambios frecuentes de los elementos de filtrado.

 

Además de estas ventajas, el aspecto estético de Transair y su naturaleza innovadora, lo convierten en la elección de Suministros Airpres para sus instalaciones más exigentes de aire comprimido, agua de refrigeración, gases neutros y vacío.

 

Cómo calcular sus costes del aire comprimido

El aire comprimido es un recurso energético esencial, pero es frecuentemente infrautilizado y derrochado, lo cual produce costes innecesarios e impacto ambiental. Con el fin de tomar decisiones de inversión para mejorar la gestión o la fiabilidad del sistema de aire comprimido, necesitamos saber el coste real del aire comprimido. Es muy común asociar al aire comprimido un coste de 2 veces la electricidad, pero esto no es necesariamente cierto ni ajustado. Para tomar decisiones de inversión, necesitaremos algo más preciso. Otra estimación común sería:

Coste anual = kW nominales del compresor x horas anuales de operación x unidad de coste de electricidad

Bien, pero esto es sólo el coste del consumo del compresor, no de todo el sistema de aire comprimido.

Teniendo en cuenta la energía, el capital, el mantenimiento y la organización, podemos llegar a un valor entre 1 y 3 céntimos por m3 de aire.

Variables que afectan al coste del aire comprimido

El coste variará dependiendo de una serie de factores, como:

– coste unitario de la electricidad,

presión de trabajo,

– nivel de pérdidas,

perfil de la demanda de aire /horas de operación,

– sistema de control,

– nivel del tratamiento aplicado al aire,

dimensionado del sistema de distribución.

Algunos de éstos son fáciles de cuantificar (como la electricidad) pero otros, no tanto.